Reedición de la fábula que escribí e ilustré hace cinco años.
Un pequeño zorro se siente triste debido a su soledad... La Luna se apiada de él y le propone que la visite cada noche para charlar. Ella enseña al desdichado animal las fórmulas para encontrar la alegría. Aunque, en un principio, el zorro no comprende nada de lo que le dice su nueva amiga, poco a poco va encontrando las claves para descubrir donde se halla la felicidad.